10 de agosto de 2014

Héroe

Mi papá es una suma de recuerdos que no tengo, que no viví yo. Son las fotos que mi hermana, infantilmente, aún mezquina como nena caprichosa que no quiere aceptar que dejó de ser hija única.
José, es una construcción colectiva. Es como los rompecabezas, que tanto me gusta armar, de miles y miles de piezas que faltan y que jamas voy a poder terminar.
Mi papá es también su ausencia. Es necesidad. Es dolor que desgarra. Es joven -un pibe- desde ayer y para siempre.
Mi viejo es también abuelo y para mis hijos es ese abuelo que no pueden disfrutar y que pone triste a su papá al punto del llanto. El abuelo José es esa foto en blanco y negro en un mueble y al que, sin entender aún del todo lo que significa la muerte, tienen esperanza de poder ver en el cielo -como en las películas-.
Hoy sería su cumpleaños y no, no lo es. Porque no lo dejaron ser. 
Intentaron borrar cualquier signo que revelara su existencia, su paso por este mundo. Y no, no pudieron. Matarlo cobardemente no pudo con los ideales por los que luchaba. Está presente en mi ahora, que lo estoy extrañando de una manera insoportable, mientras escribo estas palabras y la pena se me atora toda junta en la garganta.
Se que está orgulloso de mi y de mi hermana porque pudimos seguir adelante y formar nuestras respectivas familias y yo también estoy orgulloso porque no solo entregó su vida por sus convicciones sino porque no se traicionó ni traicionó a nadie.
De un tiempo a esta parte mi viejo se volvió mi héroe y por eso mismo no quería dejar de recordarlo como se merece y rendirle un justo homenaje, hoy sintiéndolo no solo como héroe y padre... sino también como compañero. 
Feliz cumpleaños, papá. Donde sea que estés. 


2 comentarios:

  1. Buenísimo que volviste a escribir, y elegiste una fecha que se lo merecía. Abrazo Guille!

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