8 de octubre de 2013

Invisible

Pasó otra vez. Todos los años es lo mismo. La fecha se me viene encima, sigilosa, para darme un golpe de tristeza.
Mis 6 de octubre no son fáciles. Representan el principio del fin de mi familia. Es un hito que tiene solo esa fecha como cierta, cuando todo lo demás es niebla.
El primer 6 de octubre de todos, era secuestrado mi papá, desde su comercio, por un grupo de tareas. Un rato mas tarde mi mamá -conmigo dentro de su vientre- y mi hermana, corríamos la misma suerte.
Maricel iba a contar con una ultima posibilidad que le daba mi mamá y el destino: la dejan en la casa de un primo. ¿El resto de nosotros? Desaparecemos.
La noche del 5 de octubre del 78 fue la última que pasaríamos como una familia normal.
¿Por qué es tan jodida esa fecha? A partir de ese momento nadie tiene datos precisos. Lo único verdadero es que hasta unos días después de mi nacimiento, mi mamá estaba viva. ¿Qué pasa luego del 15 de noviembre del 78? Nadie puede especificarlo. ¿Papá estaba vivo? ¿Llegó a conocerme? ¿Volvió mamá a la R.I.B.A conmigo? ¿Cuando, como y donde los mataron? ¿Quien? ¿Donde fueron arrojados sus restos? Ni una sola respuesta después de 35 años. 
Inmerso en estas preguntas estuve todo el día de ayer. Es imposible dejar de pensar en nosotros, lo que fue y lo que pudimos haber sido. 
Hace años que intento escribir conjuntamente con mi abuela un recordatorio sobre mis padres en Pagina/12 para estas fechas. Lo intento pero no lo consigo. Ella se ocupa por su cuenta pero tiene el gesto de nombrarnos a mi hermana y a mi, recordando a nuestros padres, en ese cuadradito. O al menos lo tenía.  
Ayer, como siempre, hubo recordatorio en el diario:


Como pueden ver, falta alguien en la firma. Alguien está ausente. Invisibilizado. Desaparecido. Soy yo. 
A veces pienso que mi abuela y mi hermana serían felices si yo aun no hubiera sido encontrado. ¿Qué otra cosa se puede pensar sino?  
Lo siento mucho. Yo no soy como esperaban que fuera. No tuve un proceso corto de aceptación de mi historia y padecí una negación importante los primeros años. Hay algo que debo decirles: no fue mi culpa.  
Miro la foto de mis padres mientras escribo esto y pienso. ¿Que pasaría si ellos estuvieran vivos? ¿Sería capaz mi abuela de cometer tal desprecio? No lo creo. ¿Que clase de personas, en un día con tal significado, es capaz de ingeniar un acto de despojo tan vil? 
Habla mal de ellas como madres: Mi abuela rechaza al hijo de su hija y mi hermana -como futura mamá- menosprecia a quien nace de las mismas entrañas que ella.  
Imaginemos un futuro improbable: ¿qué sucede si mi sobrino no le agrada a su mamá? ¿Lo tira al tacho? ¿Lo trataría con desdén? Quiero creer que no. 
Yo no voy a permitir que ahora, después de tanto tiempo, sean mi abuela y mi hermana quienes me hagan desaparecer de la historia de mi familia de nuevo. La vez anterior nada estaba en mis manos para torcer mi destino. Me llevaron como feto los militares. Sobreviví y así pude cumplir con el último deseo de mis padres. Hoy no soy una criatura indefensa. Hoy puedo gritar y pelear por mi lugar. No va a ser mi propia sangre quien me arrebate mis raíces. Nadie me va a volver a invisibilizar. Nunca más. 

Ser hijo no es publicar un recordatorio en un diario, para caretearla, una vez al año. Ser padre tampoco. Una (mi abuela) ya olvidó como ser madre y otra (mi hermana) todavía no lo sabe. Yo las ayudo desde acá. 

Nunca más.

10 comentarios:

  1. Conocí a tu hermana muy tangencialmente cuando todavía te buscaba. Tenía un discurso en el cual decía que estaba preparada para cualquier situación, que sabía que su hermano podía no aceptarla, que nada iba a ser fácil. Evidentemente era sólo un discurso vacío o el golpe a su ego fue tan grande que no le permitió hacer lo único posible en ese momento: esperar y acompañar. Veintidós años de su vida pierden el sentido si no contruye una relación con vos.
    Hace poco ella escribió sobre los homenajes vacíos, simbólicos, tan abundantes en estos tiempos y nada reparadores. Tiene razón. Sólo que ustedes tuvieron la oportunidad de hacer algo real, que cumpla con la voluntad de sus padres, que revierta la perversión de separarlos, que no se conozcan, que no sean hermanos. Tu hermana tiene derecho a desperdiciar esa oportunidad, si de derechos se trata, pero después no puede invocar legitimidad para denostar homenajes vacíos.

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  2. Solo quiero que sepas que aunque no nos contactemos y nos veamos de pascuas a ramos, yo siempre voy a estar ahi. Cuenta conmigo para lo que necesites y no olvides que aunque no de sangre somos hermanos de historia.

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  3. De todo lo que he leído tuyo (y sabes que te sigo), es uno de los que más me han conmovido (y eso que con muchos me emocioné) porque expresas claramente todo tu sentir. Seguramente hay cosas que desconozco pero no entiendo "porqué" borran con el codo lo que han escrito con la mano. Quiero decir: tu abuela no es una de las "Abuelas" porque quería encontrarte a Vos? Tu hermano no buscaba a ese "hermano" que nació de su madre en una situación más que dolorosa? Pensá que lo importante es que Vos sabes quién sos y que tus padres, donde estén, te quieren y no necesitan que aparezcas en ningún recordatorio para tenerte presente, en esta fecha y siempre. Abrazo Guille.

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  4. Perdón las preguntas: el problema gordo fue el dinero, que cobró tu hermana como indemnización y vos le reclamaste tu parte, pero te negabas a aceptar tal y cual a tu familia de origen? cómo fue que se pudrió todo? Se que ahora hay posibilidades de que el Estado (o sea, todos los contribuyentes, dicho sin acritud) te paguemos a vos también y no obliguemos a tu hermana a devolver ningún monto, según como se reencausó la causa judicial. Solucionaría un poco las cosas, si así se diera?
    Lo que no entiendo es que se mete tu abuela en algo tan tan...en fin,n como alguien dijo mas arriba ella es Abuela porque te buscaba y ahora que te encontró no se banca como sos? Complicado. Te deseo suerte en tu vida personal y demás está decir que me solidarizo con toda la tragedia que te ha ocurrido. Gra

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    1. Uffff! Son muchas preguntas!
      La cuestión es larga de contar, especialmente la judicial. La cuestión no es netamente económica. Mi caso no es como algunos otros. Ella percibe la indemnización por mis padres previo a que Abuelas me encuentre (menos de 4 meses). No pasaron años, como en otras familias. Aparezco en el 2000. La causa judicial entre nosotros es del 2005/2006.
      No aceptar a mi familia de origen? Yo fui a Abuelas el mismo día en que me contacta Maricel y me hago un ADN.
      El punto mas conflictivo de asumir mi identidad y aceptar mi historia es en el 2001 cuando queda detenida mi apropiadora.
      Como se pudrió todo? Ufffff!!! También es largo. Lo peor arranca con la muerte de mi abuela paterna. De a poco vas a poder saberlo a medida que lo escriba en el Blog.
      Con respecto a las posibilidades jurídicas de resolver esto? Yo reclamo en virtud de lo que la ley me indica.
      Se solucionarían un poco las cosas, si así se diera? Tal vez si, o no. La persona juridicamente agraviada soy yo, y no tengo problemas de verla y de retomar mi relacion con ella y construir una familia incluyéndola. Mis nenes crecen sabiendo mi historia, que también es de ellos, pero no omito contarles que tienen una tía. Ellos quieren verla. Ella no quiere verlos y, para ser absolutamente preciso, yo no me opongo.
      Lo de mi abuela? Yo tampoco lo entiendo.
      Muchas gracias por comentar y pasar a leer. Gracias por las lindas palabras.
      Espero que todas esas preguntas que surgen y que no sos la única persona que las tiene, puedan ser contestadas a través de los diferentes post que escriba.

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  5. Gracias por responder. A tu hermana la conocí por arriba hace muchos años, cuando ella te aún te buscaba y laburaba en abuelas, yo iba a veces a buscar material como docente de derechos humanos en la facultad. También tengo mentas de ella por otro lado. Sobre lo del juicio me enteré por mi profesión de abogada y comentarios y de ahí a tu blog y al de la princesa. Tengo interés en este caso y otros, por lo que te comento de mi trabajo y por mi condición de argentina. Seguiré leyéndote. Te deseo mucha paz y paciencia y valoro que entiendas que estos casos han dejado de ser de alguna forma estrictamente privados, por sus aristas, y nos competen a todos los argentinos que queremos entender a fondo desde hace años que pasó, que pasa y nos sentimos involucrados desde lo político y lo humano (no es de chusma, todas las familias tenemos quilombos). Afectuosamente, Gra.

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  6. Hola Guillermo, te felicito por este blog, por hacer (te) escuchar tu voz también. No te voy a negar que también he leído a la princesa (su blog, su libro no lo compraría, n pagaría por tanto ego) y por eso mismo me parece muy buen que seas vos quien hable por vos y que no se te conozca a traves de otros. Tenes mucho para contar (si queres, claro), mucha historia guardada y silenciada durante muchos años, y que hables vos por vos es empezar a ocupar ese lugar que mencionabas en el post, ese lugar que vos mismo irás construyendo, ese lugar que de ninguna manera puede ser invisibilizado ni tampoco tapado por ninguna princesa.
    abrazo,
    C

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