3 de marzo de 2013

Incongruencias

Una personita me hace notar que existen incongruencias a lo largo del blog. Cuales? Se podría preguntar el lector fanático que ve todo divino y perfecto en mis escritos magistrales...

En realidad esa personita tiene razón, tengo un serio problema al escribir del pasado. Soy el Maldito Bastardo pero hay que determinar en que momento nace este alter ego y es por obra y gracia de Maricel, quien me privilegiara con este noble titulo ante la incapacidad de llamarme por el nombre que me pusieron mis apropiadores: Guillermo.

Y que pasa con las memorias que datan de antes de conocer a Maricel? Que hay de esos 21 años de vida? Cual es el nombre? Simple: Guillermo.

Y previo a  eso? Cuando mi mamá, todavía exhausta, le pide a Magnacco que antes de cortar el cordón umbilical me apoye en su pecho? También es sencillo: Rodolfo.

Y quien rayos sos ahora? Se preguntará el ya confundido lector. La respuesta es fácil: (hasta escribí un post anterior sobre esto) soy Guillermo Rodolfo Fernando Pérez Roisinblit.

Nunca debería haberme llamado Guillermo. Jamas. Yo tendría que haber renegado desde chico del nombre Rodolfo. No pudo ser. No me dejaron.

Cómo ser G.R.F.P.R. y empezar desde cero a los veintiún años? En ese caso hoy solo tendría doce y muy próximo a cumplir trece. Esta teoría le vendría perfecta a Maricel, ya que en algún mail por el 2001 me dice "Yo te parí de la oscuridad a la luz de la verdad" (un poco bizarro, pero a esta altura eso es normal). Tener doce años no estaría nada mal. Así podría justificar de una mejor manera mis caprichos y alguna que otra conducta infantil.

Y Guillermo Francisco Gómez? Que fue de él? Se murió? Desapareció? Otra vez? Cuantas veces va a desaparecer este muchacho? Oficialmente él, G.F.G., fue declarado nulo de nulidad absoluta en el año dos mil cuatro, a la edad de veinticinco años. Me detengo en la escritura. No puedo evitar ponerme serio al notar que en el septiembre del dos mil cuatro tenia la misma edad que mi papá al momento en que fuera secuestrado.

Retomo. Trato de volver al hilo del post. Me estanco. Hasta aquí todo se había escrito de manera casi automática y sin pausas. Ahora cuesta.

Lo que pretendo es que entiendan que no existe el presente sin aquello que lo sustente previamente. Eso es el pasado. Y mi pasado tiene hechos que hicieron que mi nombre cambie en dos oportunidades en un cuarto de siglo. Hoy no podría estar escribiendo, contando y viviendo de la manera que lo hago sin esos hechos. TODOS ajenos a mi voluntad, pero no por eso intrascendentes.

Guillermo Rodolfo Fernando Pérez Roisinblit (o el maldito bastardo) es el resultado de la suma de esos hechos. Es Rodolfito, el del sótano de la ESMA en el pecho de su madre y es Guillermo Francisco (como su apropiador) Gómez. Ese que no buscaba su origen y al que tanto le costó aceptar su historia. No hay posibilidades de ser hoy, sin haber sido ayer. Algo rebuscado, lo sé y me disculpo. No es moco e´pavo explicar y que ustedes entiendan. O sí?

En el post anterior relato una secuencia a mis cuatro años. Y me tuve que definir como "el niño" ya que no encuentro una manera de diferenciar que ese recuerdo no remite a la época posterior a mi restitución, sino que es previo. Y la pregunta que ronda en mi cabeza es: Quien fui? Y eso es lo que voy a tratar de resolver. Como defino a ese niño desde los tres días de vida hasta el veintiuno de septiembre del 2004?

Se aceptan sugerencias.

10 comentarios:

  1. Muy emotivo, como siempre, y no es una sugerencia sino una reflexión, que es lo que -queriendo o no- lográs; pienso que Sos el que vos sentís que Sos, y seguramente tu genética te ayuda a descubrirte. Beso Guille.

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    1. Lo que intento es definir a esa persona que fui entre mis 3 días y los 21 años... Pero parece que ya lo hice.

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  2. VOS, fuiste vos, siempre vos, desde que estabas en la panza de tu mami hasta hoy. Los nombres, los padres, los lugares, las fechas...podrán cambiar, pero vos sos la suma de esos cambios. Aunque no te acordaras concientemente, en el fondo siempre supiste como naciste y de quien, y eso marco tu infancia. Y eso sos vos, la suma de tu genes y de tus experiencias. Besotes, te quiero muchísimo.

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    1. Me gusta cuando irrumpís por estos lados. Yo también te mando muchos besos y te quiero.

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  3. Creo que después de toda esta explicación, en la que aclaraste más que muchísimo a tus lectores, no hace falta que encuentres un pseudónimo para "el niño". Después de todo, ya explicaste quién sos. Lo único importante en función del último post es quién eras en el contexto de esa secuencia - no en esa época en general -, y quizá, en medio de todos esos acontecimientos que estás narrando, eras justamente eso: un niño. Que hubiera sufrido con la situación sin importar su nombre, su historia o su apellido.

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  4. UY! Qué fuerte, mi querido!
    HAce bastante que no te leo, me estoy dedicando a la chata y simple vida de pueblo chico. Que, bastante frecuentemente, es un enorme infierno...
    Nene, sos vos. VOS.
    Todo eso, esa enorme cantidad de iniciales que parece código morse. Por eso parece que estás descifrándote, tal vez.
    Pero hacelo vos, por favor!
    Nada de sugerencias! Ya bastante te ha sido impuesto!!
    Ahora... quizás, sea el momento de tu nueva adolescencia y debas inventarte, como todos lo hicimos a los trece, catorce, quince años.
    Extraño privilegio el tuyo, dos adolescencias...
    Abrazos y aplausos!
    Moi.

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    1. Me quedo con el "Ya bastante te ha sido impuesto!!" Parecido a una vieja frase usada por mi.

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  5. un niño... mas de un nombre... una historia ... el maldito bastardo... y así podríamos seguir al infinito, ¿no?. Escribís, leo y algo me resuena siempre que paso por este blog. Esta vez me viene el recuerdo de las risas en las oficinas de arraigo (qué feas que eran esas oficinas)... hoy no puedo dejar de pensar que la vida es pura experiencia y el relato lo hacemos nosotros con los recuerdos, las utopías, los relatos impuestos, los inventados, los reales, los que queremos que sean... en fin... Gracias Guille y te mando un abrazo enorme

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