23 de noviembre de 2012

Nietos II

¡Y no hay caso...! En ambos videos aparezco con la misma cara de salame...

Segunda parte de la entrevista que me supieran hacer los chicos de la producción de Víctor Hugo Morales. En esta oportunidad hablo de cómo el Juzgado del Dr. Jorge Luis Ballesteros y su gente me solucionaron la vida en tan sólo siete meses (de Febrero a Septiembre del 2004). Cabe destacar, que no recuerdo si lo dije en la nota o no, que cuando la causa llegó a este Juzgado fue mi hermana, Maricel, quien me acompañó a hablar con el Juez y contarle toda la odisea que sufrí en manos de la Jueza Maria Romualda.

En este lugar, por primera vez desde el 27 de Abril (o tal vez desde mi nacimiento), alguien me preguntaba "¿Qué es lo que vos querés?"

Yo no quería sentirme culpable por decir que sí al análisis de ADN y generar así una prueba en contra de mi apropiadora. Eso. Ni más ni menos. ¿Cómo lo lograron? Sencillo: en la primera declaración indagatoria de mi apropiadora, cuando Maria Romualda le preguntó si yo era su hijo biológico, ella contestó que no. Bastaba sólo identificar a qué grupo familiar pertenecía, ya que con esa sola respuesta, ella se había declarado culpable.

Unos meses después me encontraba en el Hospital Durand, acompañado de la Secretaria y de dos Pro-Secretarios del juzgado -excelentes personas y muy queridas hoy- realizándome una extracción de sangre. Fui solo, pero junto a ellos me sentí muy acompañado. Nunca voy a dejar de estar agradecido con ellos. 



17 de noviembre de 2012

15N

Y pasó otro 15 de Noviembre. Treinta y cuatro años ya desde aquel momento en que mi mamá me diera a luz en aquel sótano de la E.S.M.A., "atendida" por el Dr. Magnacco. Dicen las que sobrevivieron que mi mamá me apoyó en su pecho mientras me daba mis nombres

Nací un miércoles  No tengo certeza de la hora, sólo que fue entre las 6:00 y las 8:00 de la mañana. Hace tiempo ya que renuncié a la posibilidad de hacerme una carta astral, ante la falta de precisión del horario.

Al menos conozco la fecha exacta de mi nacimiento. Otros festejan "la semana" de su nacimiento y a algunos hasta les han modificado el año en que nacieron. 

Mi primer cumpleaños festejado con fecha cierta (aclaro al lector poco informado que me anotaron como nacido un 24 de Noviembre del '78 pero me lo festejaron, hasta pasados los veintiuno, los días 16) fue en el año 2000, junto a mis abuelas y mi hermana. Ahora que lo pienso bien, creo que no hubo ningún otro cumpleaños que pasara junto a Maricel; y eso que ya llevo doce años de saber la verdad acerca de mi origen y mi historia... 

Durante el periodo comprendido entre el 2001 y el 2003, lo festejé los días 16. No podía.  Estaba muy negado con mi historia. El proceso judicial en contra de mi apropiadora fue devastador y tener a la Jueza Maria Romualda a cargo de la causa fue una frutilla del postre muy difícil de digerir... 

Después, ya con mi identidad restituida, el 15 de Noviembre del 2004 fue un despertar a la verdadera magnitud de esa fecha. Entendí que en el preciso instante en que mi madre me paría, en cada pujo se definía su sentencia de muerte. Así que, paradójicamente, mientras daba vida - mi vida -, sellaba el destino de la suya. 

¿Qué se puede festejar ante tamaña revelación? ¿Dónde encontrar un motivo de alegría? ¿Me tenía que confortar el hecho de que mientras estuvo más de un mes en cautiverio no le faltó nunca un sachet de leche? ¿Tenía que ponerme contento de que en ese cuarto de capucha, que aún hoy se puede visitar, le permitieran tener la puerta abierta para poder charlar un ratito con las demás detenidas/desaparecidas? ¿O, tal vez, conformarme con la posibilidad de haber estado en sus brazos entre tres y/o cinco días? 

No hubo, por muchos años, un verdadero motivo para festejar el estar vivo, el haber nacido.  Hubo un tiempo en que pensé que mi supervivencia se debía solamente a la falta de agallas de los militares para arrojarme a un fuentón con agua y ahogarme. Hoy mi cumpleaños sigue sin ser uno de los días más felices del año, pero puedo ver ese suceso de otra forma: 

- Como padre, soy consciente de preferir el bienestar de mis hijos por sobre mi propia vida. Así que, partiendo de esa premisa, si las almas de mis viejos existen en algún lugar -en un cielo, tal vez, o a mi lado mientras escribo estas líneas-, asumo que son felices viéndome sano y salvo y habiendo conformado una familia.

- Visto de otro modo, me considero un sobreviviente de ese infierno -y por alguna razón, era mi destino sobrevivir. -

- Adoptando una mirada más romántica puedo pensar que mi mamá me mantuvo con vida sólo para que mi papá me conociera y me sostuviera en sus brazos (imposible no pensar en sus brazos y en todo su cuerpo lastimado por las torturas y los golpes).

Desde el 2007 espero Noviembre con más ganas. Más precisamente después del nacimiento de mi hijo. Es increíble lo feliz que soy al verlo sonreír cuando apaga las velitas de su torta. Es imposible no ser feliz con su sola existencia. Sin mi vida, él no tendría vida. Asumo que soy un sobreviviente para que él naciera (él y su hermanita).

Verlo cantándome el "cumpleaños feliz" con su rostro iluminado por la alegría es algo impagable. Me ayuda a soplarlas y hasta me indica cuándo es el instante en que debo hacerlo - mientras Catalina lo mira con la típica admiración de hermana menor y se contagia de su emoción - . Todo esto ante la cálida mirada de mi esposa, testigo privilegiada del valor que tiene para mí ese momento que desearía fuese eterno.

Este año me dí el gusto de pedir tres deseos. Como antes, cuando la mentira me preservaba de sentir lo cruda que puede ser la realidad (realidad que, a pesar de ser tan amarga, elijo por sobre una vida falsa). Dos deseos para mí, el otro para alguien más. O, quizás, para otros. 

No se ilusionen. Si les cuento lo que pedí, puede que no se cumpla.

6 de noviembre de 2012

Remember, remember...


A vos, que "espontáneamente" vas a ir al #8N que organizan (hace más de un mes) algunos fantoches alineados con el añejado poder económico de extrema derecha: 

 - ¿Vas a ir cuestionando los 107 vetos? 
 - ¿El cierre del Borda?
 - ¿Las designación de Fino Palacios?
 - ¿Las escuchas telefónicas?
 - ¿El aumento desmedido del ABL?
 - ¿Los cierres de cursos?
 - ¿La relación entre el jefe de la Policía de Santa Fe y el narcotráfico?
 - ¿La inacción de un Intendente municipal cuya única gestión es hacer bicisendas?
 - ¿El aumento de la tarifa del subte?
 - ¿Los derrumbes por la ausencia de controles?
 - ¿O vas a ir contra la Ley Antiterrorista?
 - ¿La minera a cielo abierto del Famatina?
 - ¿Por el sueldo de los empleados municipales?
 - ¿Por la ley de Fertilización Asistida?

No recuerdo tu espontaneidad y arrojo democrático cuando había hiperinflación, ni cuando cerraban las fábricas por un caprichoso uno a uno, ni por los sobresueldos, ni por la privatización, ni por los desnutridos del norte del País, ni por la crisis del 2001, ni por los muertos de ese Diciembre, ni por el estado de sitio declarado por De La Rua y su penosísimo escape en helicóptero, ni por Marita Verón, o tal vez Mariano Ferreyra o Julio López. 

No sea cosa que termines haciéndole de caldo gordo a un multimedio que tiene fecha de vencimiento o afín a la sociedad rural que tira miles de litros de leche en protesta o te extorsiona bloqueándote las rutas y quitándote la carne. No sea cosa que vayas solamente porque no podés seguir especulando con el dólar o porque vas a tener que empezar a pagar los impuestos. No vaya a ser que, en tu éxtasis de participación cívica pagana 2.0 y esencialmente cibernauta termines cantando consignas al lado de la Pando, aplaudiendo a Moyano o en la Plaza de Mayo junto a los Radicales que le quitaron el 13% a los jubilados, los militares y empleados públicos y que "Banelco mediante" promulgaron la flexibilización laboral. Fijate bien de no estar cerca de ese que te dijo "el que depositó dolares, tendrá dólares" y que se te cagó de risa en la cara. 

Yo te aviso. Después no te arrepientas. Está lindo tu fervor militante, pero los cambios se generan con el voto desde el '83. Yo sé que eso te puede joder, pero ya deberías estar acostumbrado. Para el año próximo organizate no sólo con reclamos, sino también con propuestas, y renueven las caras de sus líderes políticos. 

Cuidate. Querete. Usá el balero. No compres los discursos ajenos.