12 de junio de 2012

Terapia II

Hace unos días fui a terapia decidido a hablar de algo actual, común, más banal. A veces necesito sentirme normal. Suele pesar mucho la marca en la frente de la cruz de los miércoles de ceniza, al mejor estilo de los hijos del Coronel Aureliano Buendia.

Entro a la habitación y saludo en la mejilla a Cristina. Dejó de gustarme la formalidad de darnos la mano.
Tomo asiento. Se sienta ella y me pregunta:

- ¿Cómo estuvo tu semana?

Le digo:

- Bien. El sábado conocí a tres primos de mi papá.

Y hasta ahí llegó mi intento. Menos de dos minutos. Soy un flojito. Estoy atrapado en los '70.

2 comentarios:

  1. Jajajajajaaaa! Pobre tu psicóloga! Sí que se gana los honorarios con vos!

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  2. "a veces necesito sentirme normal"

    esta necesidad nuestra!

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